dimarts, 28 de juliol de 2009

Tenemos una deuda con nuestros mayores

Hace poco tuve el placer de visitar a un grupo de personas mayores de Montcada i Reixac que estaban realizando uno de los ocho viajes que este año organiza nuestro ayuntamiento para personas jubiladas de la ciudad. El encuentro que tuvimos fue muy grato. Nunca deja de sorprenderme el grado de cordialidad y proximidad de la gente mayor. De ellos hay mucho que aprender. La generación de personas que tienen entorno a los setenta años, los que nacieron en los años treinta y cuarenta del pasado siglo, es la que a veces he llamado generación bisagra. Sobre ellos recayó el peso y la responsabilidad de levantar el país en momentos económicos y políticos muy duros. Es una generación que forjó la construcción del país, que sentó sus pilares, que contribuyó como ninguna otra a que la puerta del desarrollo se abriese definitivamente en España, pero que, en cambio, no ha podido sino hasta hace bien poco, y no en todos lo casos, recoger las mieses del esfuerzo de toda una vida. Las estadísticas son muy claras: la pobreza castiga, particularmente, a las personas mayores, sobre todo a mujeres y viudas. Este colectivo, el de la mujeres mayores que dedicaron toda su vida al cuidado de la familia, ha sido el más ingratamente tratado por nuestra sociedad. Al llegar a la jubilación, los ingresos que reciben unos y otros no son siempre suficientes para un nivel de vida digno. Las administraciones tenemos un grado de responsabilidad en todo esto. Es preciso ir aumentando progresivamente las pensiones de jubilación y viudez e ir contribuyendo a que la presentación de determinados servicios a precios subvencionados contribuya a dignificar la vida de nuestros mayores. El Ayuntamiento de Montcada i Reixac lo ha entendido así desde hace tiempo y ofrece precios subvencionados para toda una serie de servicios municipales dirigidos a la gente mayor de la ciudad, como son los accesos a la piscina Montcada Aqua, inscripciones a cursos y talleres que se organizan des de el Ayuntamiento o, recientemente, el programa de viajes para la gente mayor de Montcada, sin dejar de mencionar la llamada tarjeta rosa de transporte.
Estoy muy satisfecho de la respuesta ciudadana que recibimos de la oferta de viajes para la gente mayor. Los propios beneficiados de este programa coinciden en que es una buena iniciativa y que contribuye muy positivamente al aumento de la autoestima de toda una generación que ha dedicado toda su vida a trabajar. Viajar es romper las rutinas, compartir experiencias, observar paisajes, conocer personas. Francamente, creo que es muy conveniente que nuestros mayores puedan romper esa rutina diaria y familiar, salgan y se diviertan compartiendo esos días de vacaciones.
Personalmente, más que políticamente, me duele mucho que ERC de Montcada i Reixac se oponga a la iniciativa del ayuntamiento de ofrecer viajes a nuestros mayores a precios reducidos. No acabo de comprender cómo un partido que se autodenomina de izquierdas puede oponerse a una medida como esta, que lo que pretende es contribuir al bienestar de las personas mayores de nuestra ciudad, sobre todo de aquellas con recursos limitados.
Todas las sociedades tienen una deuda con sus mayores, en el caso de España esa deuda es doble por la difícil situación económica y política a la que tuvieron que enfrentarse. Nuestro reconocimiento a ellos y ellas debe ser absoluto y sin fisuras. No hay duda que sin ellos ni ellas, nosotros no estaríamos aquí. Todos tenemos una deuda permanente con las generaciones que no han precedido. No lo olvidemos, reconozcámoslo y seamos agradecidos.

dijous, 23 de juliol de 2009

El valor de la cultura (y 2)

En el artículo anterior hablaba de que aplicar estrictos criterios financiaros para valorar la viabilidad de los productos culturales es perverso y provoca externalidades negativas. Me extenderá ahora en esta idea.
¿Podemos aplicar el estricto criterio financiero para la construcción o no y mantenimiento de un centro cultural? Veamos un ejemplo. Pongamos el caso del complejo Montcada Aqua. Como sabemos, cuenta con una fabulosa biblioteca y estamos acabando de construir un funcional teatro. Yo considero que si utilizásemos el criterio de la racionalidad financiera estos equipamientos no se construirían nunca –porque son caros construirlos y caros mantenerlos– y, por tanto, nunca podríamos ofrecer a la ciudadanía estos servicios. Ante esta ausencia, deberíamos salir de la ciudad para proveernos de ellos, y convertiríamos ciudades como la nuestra en dormitorios o grandes supermercados. Por decirlo de forma muy resumida, los que pierden en todos estos casos son las personas con menos recursos, las más modestas, las que, por decirlo de una forma sencilla, no tienen en su casa una buena biblioteca de libros, hábitos culturales arraigados o vehículo y recursos para desplazarse fuera de la ciudad y proveerse de ellos.
Lo diré de forma mucho más contundente, si aplicamos el criterio financiero, nunca hubiese existido una ley de normalización lingüista del catalán. Y todo el mundo considera que es bueno que exista y es bueno que se exija su conocimiento para proteger una lengua minoritaria y en desventaja como es el catalán, el gallego o el euskera. Yo creo que no todo se resume en el balance económico de resultados. El amor por la cultura, por su protección y promoción en el amplio sentido de la palabra, la sensibilidad de disfrutar de una lectura o una obra de teatro, o la satisfacción de ver a nuestros hijos e hijas concentrados ante un libro en una buena biblioteca pública nos debe enorgullecer a todos.
La cultura nos interesa, nos importa y debemos seguir invirtiendo en ella, aunque sea deficitaria. Los máximos destinatarios, los únicos destinatarios, somos nosotros mismos. Cuando en algún pleno municipal he oído críticas de que el ayuntamiento se gasta mucho dinero en equipamientos culturales, en el fondo me provoca una gran satisfacción, a la vez que lamento que esas voces sean insensibles a la necesidad de seguir haciéndelo así. En alguna ocasión también he oído decir que celebrar elecciones cada dos por tres –elecciones municipales, autonómicas, estatales o europeas– es un gasto espectacular. Yo respondo que la democracia es una inversión y es cara, financieramente hablando, y que lo barato es la dictadura porque te ahorras todo eso.
Un último consejo: desconfiemos de aquellos que ante un equipamiento cultural ya sea una biblioteca, teatro, auditorio o ante un espectáculo público critican que se están malgastado dinero.
Como decía al principio, invertir en cultura no es un gasto, es una inversión. La cultura es un valor en si mismo y debemos procurar proveerla, y ponerla al alcance de todos. Todo el mundo tiene derecho al acceso a la cultura, al conocimiento y a los servicios y equipamientos culturales necesarios para su desarrollo personal. La cultura debe ser accesible, si no recordemos qué pasaba cuando no ha sido así.

El valor de la cultura (1)

Hace escasos días Sergi Belbel, director del Teatre Nacional de Catalunya desde 2005, rendía cuentas de la temporada de teatro. Evito los detalles pero el resumen se ciñe a que, pese a la situación económica, seguir apostando por el teatro público, por el teatro en catalán y por lo nuevos formatos de teatro, aunque minoritarios, será la línea estratégica que continuará. Ante la crítica sobre lo costoso que resulta mantener con fondos públicos un teatro como el Nacional, que es deficitario, la respuesta debe centrarse en que la cultura es una apuesta de país, no un lujo y como tal se debe proveer y ofrecerse al público. A raíz de estas opiniones quisiera hacer una reflexión.
Invertir en cultura no es un gasto, es una inversión. La cultura es un valor, no un coste. Para decirlo de forma más sencilla, invertir en cultura es invertir en futuro. La cultura tiene un efecto positivo y multiplicador sobre las personas, sobre el desarrollo social, sobre la misma economía. Cualquier individuo, colectivo o sociedad con visión de futuro y que tenga afán de superarse, lo primero que hace es reconocer su entorno, aprender, invertir en cultura, en escuelas, en universidades, en equipamientos culturales que creen conocimiento y que lo transmitan a las generaciones posteriores. En definitiva, las sociedades con visión ofrecen posibilidades de desarrollo a todos sus miembros, a los niños y a las niñas, a los jóvenes y a la gente mayor, herramientas e instrumentos que le permitan desarrollarse plenamente en su entorno. Y todo ello genera un despliegue exponencial.
Pondré otro ejemplo ¿es positivo gastar dinero en el Gran Teatro del Liceo, siendo, como es, financieramente deficitario –aunque cada año menos que el anterior–? Unos dirán que lo que no es rentable no puede sostenerse y, por tanto, o bien que no se mantenga o bien que el precio de las localidades reproduzca el precio real del espectáculo, excluidas las subvenciones públicas. Este razonamiento, financieramente hablando, es impecable, eso sí con unos efectos secundarios muy concretos. De entrada se conseguirá que la cartelera sea limitada, a gusto de unos pocos, y también se conseguirá que los de siempre sigan yendo, la clase alta, pero a los que les gusta o puede llegar a gustarle, pero no tienen precios subvencionados, nunca irán por que no se lo podrán permitir. Volveremos, por decirlo de alguna manera, al Liceo del siglo XIX, donde solo iban los pudientes. En definitiva, el resultado sería una cultura al acceso de unos pocos y que margina a muchos. Las universidades, hasta hace pocas décadas, eran así, los colegios también. ¿Es esto lo que queremos, lo que nos interesa, lo mejor para todos?

dimarts, 21 de juliol de 2009

La ley de centros de culto: una buena ley

Hace escasos días, el Parlamento de Catalunya ha aprobado la ley de centros de culto. La nueva ley busca un equilibrio razonable entre el derecho al culto de cualquier religión, los intereses legítimos de los municipios y las necesidades de asegurar una ordenación urbanística conveniente que permita una mínima regulación de medidas de seguridad e higiene.
Hasta ahora, los temas de los oratorios, mezquitas u otros locales de plegaria estaban regulados de forma irregular, a menudo arbitraria. Era tal el vacío legal que se aplicaba la ley de policía de espectáculos o la medioambiental, cuando rezar no es ni un espectáculo ni una actividad nociva o peligrosa. La ley prevé que los planes de ordenación urbanística municipal establezcan suelo con calificación de equipamientos comunitarios incluidos los usos de carácter religioso.
Esta ley es una buena ley, porque permite a cada municipio diseñar sus planes de ordenación urbanística, valorando las propias necesidades y demandas. De lo que se trata es de conciliar los intereses legítimos de todas las partes: creyentes, confesiones religiosas, vecinos y vecinas e interés general.
La nueva ley no lo regula todo, el futuro reglamento establecerá las condiciones de seguridad, salubridad, accesibilidad, protección acústica, y aforo para evitar molestias a terceros.
Es la primera ley de nuestro entorno estatal y europeo que asume el reto de gobernar la realidad actual de la pluralidad religiosa. Montserrat Coll, la directora de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Catalunya, y verdadera artífice de la ley, lo ha manifestado de forma muy clara. Catalunya no tiene grandes conflictos de convivencia religiosa y tiene un nivel de diálogo interreligioso que no se da en otros lugares. La nueva ley contribuye a reforzar esta línea de diálogo y convivencia desde la laicidad, como espacio de respecto y de libertad de creencias y de pensamiento.
No deja de ser significativo que sea un Gobierno de izquierdas el que reconozca los valores de las religiones desde la libertad. Debemos compartir los espacios de encuentro, con el respecto a las creencias personales, y con la protección del bien común.

dijous, 16 de juliol de 2009

Qui no comunica, no existeix

Recentment hem celebrat a Montcada i Reixac un seminari sobre comunicació en els plans estratègics. Com alcalde de la ciutat estic molt satisfet que l’Oficina Tècnica d’Estratègies de Desenvolupament Econòmic, de la Diputació de Barcelona hagi triat Montcada i Reixac per a celebrar aquesta trobada, i agrair a Teo Romero, president delegat de l’Àrea de Desenvolupament Econòmic de la Diputació de Barcelona la seva iniciativa.
El nostre pla estratègic és un bon referent a tota Catalunya i ens enorgulleix acollir una sessió de treball com la que varem celebrar. La ponència marc la va presentar Toni Puig un veterà comunicador, professor d’ESADE i consultor de molts ajuntaments de Catalunya i d’arreu del món. M’agradaria destacar alguna de les idees que es van presentar. El ponent va insistir en que la xarxa d’equipaments municipals són la cara visible de l’Ajuntament en la relació amb la ciutadania , i que la millor forma de comunicar és tenir molta cura d’ella, que estiguin en bones condicions i amb una oferta impecable de serveis. Tanmateix , a l’hora de comunicar, les Corporacions local no poden deixar de banda als treballadors i treballadores municipals. Han de conèixer la visió i la missió de l’equip de govern i implicar-los. En definitiva, comunicar a l’organització el que es fa i el sentit de les actuacions. Toni Puig va insistir en la conveniència de que la ciutadania tingui coneixement de tot un catàleg de serveis que ofereix el municipi, amb un format atractiu, allunyant-se de la tradicional llista de serveis, i apropant-se a un format tipus “menú”, a disposició del ciutadà o ciutadana. A l’hora de parlar del lideratge, es va insistir molt en la necessitat d’un lideratge emocional. Es tracta d’explicar el que fem, però amb una implicació afectiva. Una de les idees clau que va presentar el professor d’ESADE és que la tendència és que hi ha un retorn a l 'esfera pública i que cal informar, però sobretot ser capaços de generar confiança mútua. A l’hora de parlar de la política de comunicació, les administracions han de comprendre que comunicar és una inversió, no una despesa, i que no la podem deixar pel final.
Les darreres tendències en comunicació pública ens parlen de que “l’elaboració del relat” acaba sent una peça fonamental de discurs públic. Les administracions han de saber explicar, amb el llenguatge més planer possible, el que s’està fent, presentant-lo com una narració de fets encadenats i amb visibilitat emocional. En definitiva s’han d’explicar les coses en un llenguatge planer, transmetent valors compartits i informant a través de multicanals de les accions dutes a termes i les que es duran.
Com a reflexió final Toni Puig, va venir a dir que l’equip de comunicació ha d’estar compost de professionals de primer nivell. Amb un símil futbolístic va dir “Les administracions hauríem de tenir una espècie de Guardiola, que dinamitzi l’equip tècnic. Guardiola ha canviat el Barça, però no és de la junta directiva, ni el president. Ha sabut transmetre confiança i compactar equip”.
Més allà d’aquestes aportacions, des de Montcada i Reixac, estem molt contents d’acollir sessions de treball com la descrita. Valorem molt positivament aquest tipus d’iniciatives que el que pretenen és ampliar i reforçar la xarxa d’intercanvis i experiències entre els municipis de la província de Barcelona amb plans estratègics. No hi cap dubte que qui no comunica, no existeix.

dilluns, 13 de juliol de 2009

El nou finançament de Catalunya

Ha costat però ha arribat. Tot i que amb un any de retard, totes les forces polítiques catalanes, menys CiU i el PP, donen suport a l’acord. La societat civil també considera satisfactòria la proposta: Foment, PIMEC, UGT i CC.OO, les cambres de comerç i totes les grans institucions econòmiques del país consideren que l’acord és just per a Catalunya i convenient per a la resta de l’Estat.
El president Montilla deia ahir a la primera roda de premsa després de fer públic l’acord que és una victòria de la justícia. I estic plenament d’acord. Sens dubte el context econòmic ha estat una gran dificultat afegida en tot aquest procés. Ha estat un camí llarg, amb balls de xifres continus, amb explicacions de difícil comprensió pels no entesos. En certa mesura, un procés incomprès per la societat, més preocupada pel dia a dia que no pas pels grans números, encara que aquests són els que condicionaran moltes decisions de futur.
El sistema de finançament de les comunitats autònomes necessitava una revisió urgent per diferents motius. El primer, perquè el sistema vigent aprovat al 2002, preveia una revisió als cinc anys, revisió que s’ha convertit en una reforma perquè l’anterior model no recollia el sobrecost que comunitats com a Catalunya han tingut que suportat degut a l’intens augment demogràfic, i també per la disparitat de recursos per habitants que hi ha entre comunitat. El segon motiu està relacionat amb la manca de recursos que les comunitats han tingut que patir. Fins ara les comunitats gaudien d’una sèrie de tribut cedit pel Govern de l’Estat. El 33% del IRPF, el 35% del IVA i el 40% dels impostos especials (alcohol, benzina i tabac) eren gestionats per les comunitats autònomes. Amb el nou acord, el percentatge que gestionaria Catalunya, a l’igual que la resta de comunitats, tret de Navarra i País Basc, serà del 50% del IRPF, el 50% de l’IVA i del 58% dels impostos especials. A tot plegat també s’afegeix els fons de suficiència que es destina per a cobrir la diferència entre el que es destina a les comunitats de la recaptació d’impostos i la necessitat de finançament reconeguda. En definitiva, es preveu que Catalunya passi d’estar per sota de la mitjana, al 2007 estaven en el 94%, a passar a estar per sobra. Es preveu que al 2012 estiguem sobre el 105% i amb més de 3.800 milions d’euros addicionals. I és això el que és de justícia, com deia el nostre president. El govern de Zapatarero ha de posar sobre la taula uns 11.000 milions d’euros que repartir entre totes les comunitats autònomes amb aquest nou sistema de finançament.
La millor prova de que aquest és un acord just és el recolzament que ha tingut la proposta per part de tota la societat civil catalana, a excepció dels PP i CiU, partits que s’hi oposen amb argument peregrins. Aquesta situació ens ha de fer reflexionar sobre la posició que cadascú pren en aquest tema i que tothom visualitzi qui suma i que resta en aquesta procés.

divendres, 10 de juliol de 2009

Montcada i Reixac y la cooperación internacional




El mundo cada vez es más pequeño. La globalización nos afecta y nos interesa a todos y las relaciones en red es sin duda una de las características de nuestra era. En este contexto, competimos y cooperamos. Competimos, porque el posicionamiento de los activos que cada elemento ofrece, sea éste una persona, ciudad, Estado, o empresa, compite con otros iguales por unos recursos limitados. Pero también cooperamos, porque la especie humana es, sobre todo, cooperadora. Sabemos que cooperando sumamos más. Lo ajeno no nos deja indiferente. Nos afectan las desgracias de los otros, las dificultades ajenas y nos desespera cuando afligen a los más vulnerables. El éxito de nuestras sociedades, nuestro éxito como especie, se debe a la cooperación, a la creación de redes sociales de apoyo mutuo, donde se aprende y se comparte.
En política, aunque no siempre lo parezca, muchos cooperamos, y no lo hacemos pensando en los votos, sino en los valores. Cuestión que, por cierto, siempre nos critica la derecha. Porque, para ellos, las desigualdades son normales, y obedecen a una selección natural imposible de evitar e inútil de reparar. Los socialistas y las socialistas no creemos que sea así, y la cooperación internacional tiene en nuestro ideario un peso muy destacado.
Los municipios, y ciudades, así como los Estados y las Organizaciones internacionales tienen una gran responsabilidad en extender la cooperación internacional. Montcada i Reixac lo ha entendido desde hace tiempo. A partir de 1999, cuando asumimos la Alcaldia quisimos que la cooperación fuese un asunto muy destacable, y lo vinculamos orgánicamente al área de Presidencia. En nuestra ciudad nos hemos movilizado ante desastre naturales de todo tipo y delante de la tragedia de desplazados por motivos diversos. Hemos recaudado fondos a nivel ciudadano y hemos agregado aportaciones municipales para intervenir con nuestra pequeña ayuda allá donde más se necesitaba. También hemos llevado a cabo una intensa política de hermanamiento con ciudades Centroamericanas, particularmente en El Salvador, con las ciudades de Nahulingo o La Paz Centro en Nicaragua, donde recuperamos un viejo acuerdo de hermanamiento para insuflarle nueva vida. Nuestros objetivos han sido establecer redes de relaciones entre entidades locales, llevar a cabo acciones concretas de solidaridad, participativas y directas, y el intercambio de experiencias, todo ello dejando al lado el carácter simbólico o protocolario que, con demasiada frecuencia, es en lo que se convierten este tipo de iniciativas. Cada año cooperantes de Tazumal, que es una entidad de Montcada vinculada a la cooperación internacional, van a Nahulingo y a otras zonas del país. También han viajado recientemente a El Salvador maestras del CEIP Turó con la misión de compartir recursos educativos, ayudar a crear Asociaciones de Padres en las diferentes comunidades y fortalecer los intercambios entre escuelas. Y es el Ayuntamiento quien coordina todas las acciones.
La política de cooperación municipal que estamos llevando a cabo desde Montcada i Reixac se aleja de los grandes proyectos que concentran todos los recursos en un único punto. Siempre hemos preferido actuar en una doble línea: por una lado intervenir a través del hermanamiento con ciudades que precisan ayuda, dinamizando proyectos plurales y flexibles, a la vez que activar desde el Fondo Catalán de Cooperación aquellas propuestas de intervención de mayor calado, pero también hemos estimulado al movimiento asociativo de la ciudad, y a los centros educativos, para que fomenten el intercambio y la cooperación con otras ciudades del mundo.
La experiencia de los últimos años nos ha enseñado la importancia de los hermanamientos, de la reciprocidad en los intercambios de la contraparte y del seguimiento y tutela de la cooperación. También sabemos que el buen camino pasa por el intercambio de cooperantes, y por estimular y tupir redes humanas de relaciones, de intercambio de experiencias. Lo importante es que la cooperación se haga a nivel local, a nivel de pueblo y por ello la administración local es la más idónea para ese tipo de apoyo. En Montcada i Reixac un viejo acuerdo de cooperación con Cuba del anterior gobierno municipal no funcionó nunca, como tampoco funcionó con el gobierno de Managua, en Nicaragua. Desde Montcada i Reixac siempre hemos tenido claro nuestro compromiso por una cooperación internacional efectiva, no de escaparate.
Me gustaría que esta reflexión personal sobre la cooperación internacional sea a la vez un llamamiento a otros municipios parecidos a Montcada i Reixac para que se comprometan en estas políticas de solidaridad y cooperación. Hay infinidad de necesidades que cubrir, ayudas que ofrecer, e intercambios que establecer con muchos pueblos necesitados del sur.
Como decía el recientemente desaparecido Vicenç Ferrer, si quieres ser pobre atesora lo que poseas, pero si quieres ser rico da lo que tienes. Desde Montcada i Reixac queremos contribuir a un mundo más justo y equilibrado con nuestro modesto grano de arena en el mundo de la cooperación. Son muchos los que lo necesitan y más los que lo esperan.

divendres, 3 de juliol de 2009

10 anys d’alcalde (i 2)

Deia al meu article anterior que mai com ara, la ciutat havia tingut uns serveis i equipaments com els que té ara. I el que dic està relacionat objectivament amb les fites aconseguides en aquests darrers deu anys. Només cal donar un cop d’ull al voltant nostre i tothom reconeixerà que el canvi ha estat espectacular.
Montcada i Reixac és coneguda fora de la ciutat pel salt qualitatiu que ha donat en aquestes darreres dècades i això es mèrit de tots i totes, no només dels partits, o dels polítics. Els que tenen bona memòria poden visualitzar les diferències entre la Montcada, podem dir, del segle XX i la del segle XXI.
La Montcada del segle XX estava ancorada en un racó, en certa mesura atemorida per la gran Barcelona i amb un cert sentit d’inferioritat, trinxada per les infraestructures, amb pocs serveis i una contaminació desbocada. Al segle XXI les coses han millorat substancialment.
L’orgull de ciutat ha guanyat molt camí entre els veïns i veïnes. Ja no volem la industria de xemeneia, ni tolerar els nivells de contaminació d’antuvi, ni conformar-nos a l’estatus quo de ser una ciutat tradicionalment maltractada en una cruïlla de caminis.
Actualment, Montcada és coneguda pel seu dinamisme, per la seva pluralitat. A vegades, quan em pregunten per com és la meva ciutat dic que tenim moltes montcades dins de la ciutat i totes elles són un referent. Des de l’Ajuntament volem que la ciutat sigui reconeguda pels seus excel·lents accessos i proximitat a Barcelona, sinó també pels seus equipaments de primer nivell i per estar envoltada per les serralades de Marina i Collserola, i amb els nostres rius recuperats i amb vida.
Volem que els nostres fills i filles es trobin a gust a la ciutat, no hagin de sortir de Montcada, i diguin amb satisfacció allà on vagin d’on són. És molt grat veure com l’orgull de ciutat està cada vegada més bé implantat entre la ciutadania. Sens dubte, anem pel bon camí. Això no és mèrit d’uns, sinó de tots els que treballem per la millora de la nostra ciutat.
A vegades, en aquests actes de celebració de 10 anys com Alcalde de la ciutat en pregunten quin ha estat el moment més difícil, i moment més satisfactori? I contesto que no hi ha un moment difícil i un moment satisfactori. Hi ha moltes satisfaccions i algunes decepcions. Les decepcions venen de la lentitud amb la que sovint es prenen les decisions en les que nosaltres no tenim la darrera paraula. Crec que s’està endarrerint molt la solució al problema de les infraestructures que travessen el nostre municipi.
Des de fa dos anys, a més, la situació econòmica no ajuda gens ni mica. Amb la crisi les demandes augmenten i els recursos disminueixen. Els moments difícils arriben quan una persona m’atura al carrer, o s’adreça a l’ajuntament i ens diu que no té treball i que el necessita, perquè la seva família ho està passant molt malament. Són moments difícils, on l’ajuntament no té la vareta de les solucions.També es difícil quan veus que una empresa o comerç baixen la persiana o les amenaces d’expedient d’ocupació. Són moments complicats perquè hi ha molt gent que pateix. La nostra obligació és posar a l’abast de les persones que ho passen malament tota l’ajuda necessària per ajudar a que se’ns surtin.
En general els moments agradables de la gestió diària i de les fites aconseguides superen a les decepcions, però mai ens hem de conformar. Entre tots i totes hem de seguir treballant per tenir una Montcada i Reixac del segle XXI. Hem de seguir tenint confiança en les nostres possibilitats i en el futur. Entre tots i totes estem construint i reinventant la nostra ciutat, la estem fent gran, atractiva i més bonica i això és mèrit de tots i totes.
Soc una persona de conviccions i quan vaig accedir a l’Alcaldia el 1999 em vaig proposar posar la nostra ciutat a l’alçada de les millors del nostre entorn, contribuir a millora-la, dotar-la de serveis i equipaments, dignificar-la i cohesionar-la.
Encara recordo els eslògans de les campanyes electorals: aire fresc i imagina més. Jo crec que l’essència d’aquell desig, d’aquell lema, l’hem aconseguit.
Desprès de 10 anys en sento satisfet del que, entre tots i totes hem pogut realitzar. Queda molt a fer i ho farem. Seguirem treballant. La ciutat s’ho mereix, la ciutadania també.

10 anys d’alcalde (1)

El 3 de juliol de 1999, avui fa exactament 10 anys, es va celebrar el Ple de constitució del nou ajuntament desprès de les eleccions municipals. En aquell acte, vaig ser investit alcalde.
En el primer parlament vaig fer esment dels meus grans objectius: garantir la governabilitat de la ciutat, recuperar la confiança del ciutadans, i aconseguir que Montcada sigui una ciutat de qualitat. Han passat 10 anys i crec fermament que hem contribuït a assolir-los.
Tot plegat m’anima a fer un balanç d’aquests darrers deu anys de govern municipal. 10 anys que han aportat a la ciutat, sense cap mena de dubte, un canvi espectacular, sense precedent fins el moment.
El juny de 1999 va ser una fita de referència en el nou govern municipal de la ciutat. Després de dècades de l’antic govern, els socialistes van guanyar les eleccions municipals i van formar un govern estable amd diferentes suports polítics. Hem dut a terme moltes iniciatives que han volgut tenir en compte la sensibilitat d’altres forces polítiques.
Mai no hem volgut governar a través de decret-llei, sinó acordant amb altres sensibilitats i punts de vista el que és millor per a la nostra ciutat. Personalment, estic molt satisfet del que, entre tots i totes, hem aconseguit per a Montcada i Reixac. Aquest govern municipal ha donat uns grans resultats, una estabilitat, rigor, i serietat més que destacable. El principal objectiu de l’acció de govern municipal ha estat doble: assegurar la cohesió social, i potenciar la vertebració territorial. Pel que fa a la cohesió social, hem apostat per a que el servei a les persones sigui la prioritat de l’acció municipal. No hem volgut deixar de banda a ningú. Com alcalde el que realment m’importa és que el nostre estat de benestar arribi a tothom i que aquells col·lectius que per una raó o altra, tenen dificultats per tirar endavant, se’n surtin amb l’ajuda de tots i l’empenta de cadascú. La vertebració social ha estat l’altre gran objectiu. Hem intentat connectar barris, apropar veins i veïnes, construir i dinamitzar centres cívics i equipaments municipals. Així com reduir l’impacte de les grans vies de comunicació que travessen el nostre municipi. Francament, crec que hem fet una molt bona feina. Jo sóc un optimista nat. I darrera de qualsevol dificultat veig oportunitats de canvi. Els montcadencs i les montcadenques han sabut adaptar-se als nous reptes amb orgull i satisfacció. Crec que la funció dels governants és, entre altres coses, estimular el patriotisme cívic. L’orgull de pertinença, sense excloure a ningú. Penso fermament que al llarg d’aquests deu anys, entre tots i totes, hem reinventat la ciutat. Hem projectat la ciutat cap al futur. Estem contribuint a pacificar bona part del trànsit i tenim en marxa projectes que reduiran encara més l’impacte de les grans vies ferroviàries al seu pas per la ciutat. Estem creant una xarxa de centres cívics i equipaments que ofereixen serveis de qualitat a la ciutadania. En el fons, jo crec que el camí recorregut en aquests darrers anys ens ha portat des d’una Montcada poble a una Montcada ciutat. Durant aquest temps hem crescut tots, també la nostra ciutat s’ha eixamplat, s’ha fet més gran, més atractiva, més bonica. Han vingut nous veins i veïnes, molt d’ells joves que han format les seves famílies entre nosaltres. Montcada i Reixac ha viscut una veritable transició cap a la modernitat. Mai com fins ara la gent s’havia sentit tan orgullosa de viure a Montcada i Reixac, i aquest orgull està relacionat amb els nous serveis, equipaments, accessos i mobilitat. Com alcalde, la valoració d’aquests deu anys de govern és molt positiva. Sincerament crec que hem donat un gir molt dinàmic a la ciutat i ho hem fet compartint responsabilitats de govern amb altres forces polítiques. La percepció que tinc com alcalde quan passejo per la ciutat, és que els veïns i veïnes estan cada vegada més orgullosos de Montcada i Reixac.

dijous, 2 de juliol de 2009

Las dictaduras nunca han sido legítimas


El golpe de estado en Honduras es un triste capítulo que nos sorprende y nos genera vergüenza ajena. Hay que ser muy claro. Las asonadas militares, las intentonas golpistas, los movimientos desestabilizadores, provengan de donde provengas, las dictaduras, por muy bien que se enmascaren, deben ser consideradas como un ataque frontal a la democracia, y denunciable nacional e internacionalmente. En estos temas no hay términos intermedios. O estás a favor o en contra de los golpistas. Aceptas o rechazas la dictadura o el totalitarismo. Aplaudes o te opones a los militares y a los civiles golpistas. No hay más.
En toda Latinoamérica la democracia representativa hasta finales de los años ochenta era más una excepción que una regla. La mayoría de países se encontraban bajo el yugo de una dictadura u otra, con movimientos insurgentes, guerrillas y desestabilizaciones que mantenían en jaque continuo a la sociedad. De hecho, la década de los años ochenta ha sido catalogada como la década perdida para Latinoamérica. Con la desaparición del mundo bipolar y del socialismo real, la democracia fue asentándose progresivamente por todo el mundo. Latinoamérica se fue normalizando y las viejas y nuevas dictaduras en Chile, Argentina, Haití, Nicaragua o El Salvador cayeron, dando paso a transiciones democráticas que se han venido asentando con el tiempo.
El reciente episodio en Honduras es un coletazo de residuos antidemocráticos de rancia tradición en la zona. Que alguien se arrogue un poder superior para derrocar a un presidente electo, en aras a un viejo y desprestigiado principio de salvación nacional, ya no convence a nadie. Sea cual sea el balance de gestión de los políticos, sólo la soberanía popular, a través de las elecciones democráticas, pueden decidir quién gobierna y quién no. Sabemos que los contextos económicos y políticos han tenido, tradicionalmente, un peso muy determinante en la emergencia de las dictaduras. Las crisis económicas severas o las crisis de gobernación favorecen los alzamientos militares de uno u otro color. Otras variables como la propia cultura política del país, o la experiencia o no de haber tenido previamente una democracia representativa, favorecen o dificultan un modelo u otro.
Mas allá de interpretaciones varias, razones -sin sentido a mi juicio- de aquellos que han depuesto a un gobernante democráticamente electo, debemos ser muy contundentes y claros. La comunidad nacional e internacional debe manifestar públicamente y contundentemente su rechazo frontal. Las organizaciones internacionales han de posicionarse en contra y los medios de comunicación reflejar el gran desprecio de los demócratas hacia cuatro o cuatrocientos visionarios delirantes que pretenden ser los salvadores de no se sabe qué. Las dictaduras nunca han sido legítimas ni pueden serlo jamás. Quiero condenar rotundamente el golpe de Estado que el Ejército de Honduras y ciertos sectores conservadores del país han protagonizado contra el president legítim del país. Abajo la cadenas!, Viva Honduras libre!

dimecres, 1 de juliol de 2009

Día de la interdependencia

El pasado 29 de junio tuve el honor y la gran satisfacción de ser recibido por el Lehendakari Patxi López, en Vitoria. Este tipo de recepciones, con claro perfil institucional, persiguen que el Jefe del Gobierno Vasco tome el pulso de la sociedad civil y sondee sus opiniones y puntos de vista, así como compartir su inquietud por hacer avanzar la sociedad vasca y contribuir a desencallar los grandes temas de país, entre otros el activismo de la banda terrorista ETA.
Del encuentro no sólo guardo un grato recuerdo por la afabilidad, cordialidad y cercanía de Patxi López, sino por su gran visión política. Creo que nunca hasta ahora un Lehendakari ha dado muestras de querer conectar con toda la sociedad vasca como lo está haciendo él, sea cual sea la poción de cada una de las posturas políticas dentro del marco constitucional. A nivel anecdótico nos explicaba Patxi López que muchos vecinos del entorno de la sede del Gobierno Vasco y de Ajuria Enea se sorprendían de que el nuevo Lehendakari desayunase o tomase un café por allí con total normalidad.
Unos de los temas que me llamó la atención del nuevo Lehendakari fue su clara visión de la interdependencia. Nadie está sólo, ni puede estarlo. Las sociedades, los individuos, los grupos somos interdependientes unos de otros. Formamos unas relaciones de reciprocidad, trenzamos nuestras relaciones de dependencia con funciones complementarias, donde conjugamos nuestro afán ilimitado por ser independientes con el contundente realismo de nuestro gran condicionante: la vida en sociedad y las continuas e ilimitadas transacciones que dan forma a la vida humana.
Si bien es cierto que el objetivo de nuestras sociedades democráticas es proteger nuestras cuotas de libertar y de autonomía, sería ingenuo pensar que esa cuota de autonomía y libertad es infinita. Aquella vieja idea de que mi libertad encuentra su límite donde empieza la tuya, es clarividente.
He hecho esta reflexión porque en estos tiempos, donde los debates nacionalista cobran fuerza, donde se celebra en Estados Unidos el 4 de julio como el día de la independencia, yo creo que las sociedades democráticas avanzadas deberíamos celebrar algo parecido al día de la interdependencia.
La sensación que tuve después de la recepción institucional con el Lehendakari Patxi López en Vitoria es que quizá el mundo político no es tan consciente de esta realidad, que lo que caracteriza a nuestro mundo global no es otra cosa que la situación de interdependencia en la que todos nos encontramos. Celebrar el día de la interdependencia contribuiría a reflexionar, al menos un día al año, sobre el tema.