
Mucha de esta vida asociativa de la gente mayor gira alrededor de los casals d’avis, espacios lúdicos y puntos de encuentro de montcadenses i montcadensas. En Montcada i Reixac tenemos dos casals de la gent gran: el Casal Salvador Allende, y el Casal de la Gent Gran Casa de la Mina, que tienen aproximadamente 2.500 usuarios cada uno. Los dos centros llevan a cabo una magnífica tarea socializadora y dinamizadora. Son lugares donde poder desarrollar habilidades, conocer otras personas, relacionarse, aprender y, sobre todo, convivir.
Desde el Consistorio venimos organizando estos últimos años, toda una serie de propuestas e iniciativas que han tenido como protagonistas a este colectivo de personas que, después de décadas de trabajo duro y grandes sacrificios, todavía tienen mucho que ofrece a la comunidad. Anualmente organizamos viajes y una gran fiesta para nuestros mayores. Otras actividades como Calaix de Records, los parques de salud o todos los servicios y recursos dirigidos específicamente al sector de la población que supera los 65 años, son algunos ejemplos de ofertas, así como talleres para ejercitar la memoria o cursos para iniciarse en el mundo de internet.
El intercambio con casals de otros municipios también es otro de los proyectos dirigidos a la gente mayor. En esta línea, recientemente hemos recibido en Montcada i Reixac una cincuentena de personas de seis casals de Sant Adrià del Besòs, acompañadas de la primera teniente de alcalde de esta localidad, Isabel Marcuello y la concejala de Servicios Sociales, Maria Dolores Ocaña. La recepción institucional se realizó, con todos los honores, en la Sala de Plenos, donde intercambiamos experiencias de nuestros municipios. Entre todos compartimos una mañana de visitas por el municipio y un aperitivo de hermandad, ofrecido por el Casal de la Gent Gran Casa de la Mina.
Sin duda la gente mayor merece toda la atención de las administraciones públicas. Es preciso poner a su alcance todos los servicios necesarios y facilitar los recursos para que puedan aprovechar su tiempo libre, así como impulsar actuaciones que permitan mejorar su calidad de vida. Es el justo reconocimiento a toda una vida de trabajo y lucha. Nuestros mayores se lo merecen más que nadie.