dilluns, 16 de maig de 2011

Reacciona (y actúa)

Reacciona es el título de un libro compilatorio, prologado por Stéphane Hessel, y con la colaboración de destacados intelectuales, como José Luis Sampedro, Federico Mayor Zaragoza o Baltasar Garzón, que ha sido numero uno de ventas recientemente en España. Su titulo me parece muy ilustrativo en el marco de las elecciones del próximo 22 de mayo.
Estas elecciones son, posiblemente, las elecciones municipales más trascendentes de las últimas décadas. Está en juego el modelo de paradigma político y económico que las sociedades se impondrán. Por un lado, están los planteamientos liberales y neoliberales de los partidos de la derecha que, con argumentos financieros de todo tipo, muchos irreprochables, justifican recortes habidos y por haber, apelan al sentido de responsabilidad individual y, con la bandera del cambio, hondean esperanza y parabienes para todo el mundo. Por otro lado, está las propuestas de la izquierda que, como los socialistas, no queremos vivir en una sociedad de mercado, donde todo tiene un precio en vez de considerarse su valor. Donde todo es mercancía y las desigualdades son, cuando menos, inevitables. Como viejo socialistas que soy, no quiero que en el sistema político mande el capital, no quiero una democracia nominal, ni que los argumentos financieros estén por encima de los políticos. Quiero que el hombre, la mujer, el ser humano, en definitiva, sea la medida de todas las cosas, no el mercado, ni el dinero.
Hace escasos días se celebraron en distintas ciudades españolas manifestaciones que concentraron ciudadanos a través de las redes sociales, promovidas por la plataforma ¡Democracia Real Ya! Miles de personas indignadas tomaron la calle, exigiendo un cambio de rumbo y un futuro digno. Protestaron en nombre de desempleados, mal remunerados, subcontratos en precario e hipotecados de por vida. También contra determinado estilo de la clase política, de los partidos y de los políticos. Todo el mundo tiene que tomar nota de ello.
No hay duda que hay mucha gente muy harta, que no se conforma con quedarse en casa. Es tiempo de acción. No podemos permanecer con los brazos cruzados, dando por inevitable el nuevo giro de la historia. La derecha, y todos sus grupos de presión y partidos políticos que comulgan con ella, da por hecho, e inevitable, que el mercado es la vara de medir de nuestra sociedad, que los bancos, las instituciones financieras y el capital es el máximo exponente de nuestra realidad. Y si no tienes trabajo, te aguantas; si estás explotado, también; si no te pueden operar porque no tienes mutua privada, ese es tu problema; y si la pensión de jubilación no te llega, ves al maestro armero.
Los socialitas creemos que otro mundo es posible. Todo dependerá de nuestra reacción, de cómo la sociedad, las personas, actuemos.
El 22 de mayo, nadie puede quedarse en casa con lo brazos cruzados. Hay que participar políticamente, hay que votar para que lo que muchos nos presentan como inevitable: el triunfo de los partidos de derechas, que ya conocemos por sus prácticas, no llegue a ser realidad. Hay que evitar el fatalismo y la resignación que nos inculcan. El desasosiego, el pensar que no vale la pena hacer nada, porque somos insignificantes. El voto de una persona de Can Sant Joan, de Can Pomada, de La Ribera o del Bosc d’en Vilaró vale tanto como el del presidente del Banco de Santander, y no hay duda que este último lo ejercerá para defender sus intereses, nosotros debemos hacer lo mismo para defender los nuestros. El 22 de mayo, ¡reacciona y actúa!