dimecres, 1 d’abril de 2009

La izquierda debe cerrar filas y abrirse más

En mi artículo de hace unos días, comentaba la táctica tan exitosa que tradicionalmente aplican los partidos de derecha a la hora de aglutinarse, agruparse y cerrar filas. El ejemplo más cercano lo tenemos con el nuevo partido de Berlusconi Pueblo de la Libertad.
Mirando ahora en nuestro contexto más inmediato, debemos reconocer que es preocupante la situación política tan compleja que estamos viviendo en todo el Estado, en Galicia, Cataluña y en Euzkadi. Los casos de corrupción de la derecha, espionajes, el asunto de Caja Madrid, y otros, evidencian un PP, con una estrategia definida que les esta dando unos réditos asombrosos. Hemos de reconocer que el “y tú más!”, que utilizan de forma continua, les hace estar políticamente unidos. Tácticamente, lo están haciendo bien, su diana es ir contra ZP, y encuentran en la crisis mundial un contexto idóneo.
Mientras tanto, ¿qué hace mucha gente de izquierda?, ¿qué hacen muchos progresistas? Muchos, se lo cuestionan todo. El resultado lo tenemos en Galicia. No hemos ganado, no hemos consolidado el apoyo electoral que teníamos. Sin bajar los escaños, nos hemos encontrado en la oposición. Nuestra estrategia encontró otra más intensa y directa que llego al corazón de Galicia con temas absolutamente menores: ostentación de coches, despachos, etc. etc. Ante esto, el electorado de la derecha se movilizo.
Que nos pasa en Euzkadi, aquí es más trascendental. En estos momentos tenemos la posibilidad, única hasta el momento, de gobernar con Patxi López, contando, indudablemente, con el PP. ¿Y qué les ocurre a muchos? Que cuestionan el tema, la oportunidad, el momento, la pareja de baile…! El tema es sencillo: no hay plan B. Ahora nos toca asumir una responsabilidad que pesa como una losa, que puede tener un alto coste político, sobre todo en el próximo Congreso del Madrid. En cambio, si no asumimos en el País Vasco la responsabilidad de gobernar, tendremos más de lo mismo. El sectarismo de Ibarretxe, ayudado por determinados medios de comunicación, las políticas interesadas de ayudas a lo presos con subvenciones, y demás, se ha de acabar, hemos de cortarlo, hemos de provocar el cambio. Aprovechemos la actual singularidad del PP del País Vasco, aceptemos los riesgos, asumámoslo, no nos asustemos, ni lo estigmaticemos.
En Cataluña sabemos muchos de esto. Decía en un artículo de hace un par de días, cómo la imposibilidad de crear un gobierno de izquierdas en las elecciones de 1980 llevó a toda la izquierda a una desbandada que acabó con ella y llevó al PSC a una travesía por el desierto de veintitrés años. En cambio ahora, estamos viendo un gran trabajo del Presidente Montilla y del tripartito. En Euzkadi hay una ocasión única para poder respirar con una política diferente donde todos cuenten.
No admitamos lecciones de moralidad de nadie, hemos de salir victoriosos de esta situación. Para ello hemos de tener confianza en nosotros mismos. Nos lo hemos de creer. Juntos, la izquierda, seguiremos transformando positivamente este país, con ZP, con Montilla, con Patxi, pero sobre todo sin fisuras, ni dudas entre nosotros, mal que nos pese, en esto la derecha, nos ha llevado la delantera. Ahora ya no. La izquierda debe cerrar filas entorno a un proyecto único a la vez que abrirse, más que nunca, a la sociedad, a sus demandas y hacerlo sin temor, sin timidez, pero también sin arrogancia, con seriedad y voluntad de trabajo. A esto nadie nos gana, ni nos ganará. Aprovechémoslo.