dimecres, 8 de juny de 2011

Pactos de futuro (y 2)

Decíamos en la anterior reflexión que los pactos de gobierno deben ponderarse muy seriamente. Hay que reforzar el hábito de pensar estratégicamente y estimular a los que tienen pocas ganas de hacerlo, aquellos que se conforman con administrar simplemente los resultados, el corto plazo, porque los siguientes años serán decisivos. No hay que dejar de pensar en los diferentes niveles de gobierno, en las sinergias que se pueden abrir o cerrar, en las complicidades que se potencian o se pierden y en la experiencia y seriedad de las siglas que cada uno aporta.
En Montcada, para despejar la incógnita de con quién es mejor crear gobierno creo que resulta útil recuperar la memoria de la experiencia vivida cuando gobernamos con ICV-EUiA, y después en solitario con CiU. El balance de gobierno con uno y otro es bien diferente. Con ICV-EUiA la experiencia no funcionó. Con ellos, la ciudad no avanzó, se encontró arrinconada e inmóvil, a la defensiva, enzarzada en discusiones políticas estériles.
En los próximos años, con pocas mayorías absolutas, pocos recursos y mucha presión ciudadana, seremos más interdependientes que nunca y, en ese escenario, obtendrá mejores resultados aquel que esté mejor situado, aquel que mejor haya sabido tejer una malla de complicidades políticas y de sintonías positivas dentro y fuera del municipio.
Cuatro años de legislatura son muchos años y, para el bien de la ciudad, hay que pensar muy bien quién es la mejor pareja de baile. Forzar pactos entre partidos por supuestas afinidades ideológicas, sin más consideraciones que esas, es asumir muchos riesgos y más con aquellos con los que no tienes una buena experiencia de gobierno, y existe una gran desintonía en temas clave.
La gente quiere que el gato cace ratones, les importa poco si es de un color u otro, de ésta o aquella raza. Y un gato vegetariano y ecologista pocos ratones va a cazar. Hay que ser prácticos y apostar por pactos duraderos, fiables, y de futuro, por pactos que transmitan estabilidad a la ciudadanía y a las empresas, que faciliten las inversiones y la actividad económica, pactos que sean previsibles y seguros.
En tiempos de crisis, mudanzas las justas. En Montcada, un posible pacto con ICV-EUiA seria un suicidio político para el socialismo, y para los intereses de la ciudad. Cualquier pacto de gobierno con los antiguos comunistas no sólo laminará su credibilidad, sino que, previsiblemente, sentará las bases de una cierta decadencia electoral ante los desencuentros que provocará y el más que seguro estancamiento que sufrirá la ciudad a la hora de luchar por recursos, calidad de vida y proyección externa. Y lo digo por la experiencia vivida con unos y otros.

Las apuestas y los pactos se hacen con los ángeles, o con los demonios.
Paulo Coelho (Río de Janeiro, Brasil, 1947), escritor y dramaturgo.