Estoy muy satisfecho de la respuesta ciudadana que recibimos de la oferta de viajes para la gente mayor. Los propios beneficiados de este programa coinciden en que es una buena iniciativa y que contribuye muy positivamente al aumento de la autoestima de toda una generación que ha dedicado toda su vida a trabajar. Viajar es romper las rutinas, compartir experiencias, observar paisajes, conocer personas. Francamente, creo que es muy conveniente que nuestros mayores puedan romper esa rutina diaria y familiar, salgan y se diviertan compartiendo esos días de vacaciones.
Personalmente, más que políticamente, me duele mucho que ERC de Montcada i Reixac se oponga a la iniciativa del ayuntamiento de ofrecer viajes a nuestros mayores a precios reducidos. No acabo de comprender cómo un partido que se autodenomina de izquierdas puede oponerse a una medida como esta, que lo que pretende es contribuir al bienestar de las personas mayores de nuestra ciudad, sobre todo de aquellas con recursos limitados.
Todas las sociedades tienen una deuda con sus mayores, en el caso de España esa deuda es doble por la difícil situación económica y política a la que tuvieron que enfrentarse. Nuestro reconocimiento a ellos y ellas debe ser absoluto y sin fisuras. No hay duda que sin ellos ni ellas, nosotros no estaríamos aquí. Todos tenemos una deuda permanente con las generaciones que no han precedido. No lo olvidemos, reconozcámoslo y seamos agradecidos.



